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Sin igual

Héctor Bonilla dejó su testamento grabado en YouTube

El desaparecido actor recitó su herencia en una carta musical.

Héctor se fue fiel a su estilo
Héctor se fue fiel a su estilo Google

Emmanuel Dobarro Por Emmanuel Dobarro | 01/12/2022

Héctor Bonilla se fue cómo vivió, luego de padecer durante más de cuatro años un cáncer de riñón. Pero a poco de despedirse de este mundo, salió a la luz el “ocurrente” testamento que grabó el actor en YouTube para sus tres hijos el 18 junio del 2020, en plena pandemia.

“Hace casi 20 años, le escribí esta carta a mis hijos, Leonor, Sergio y Fernando. En la pandemia del 2020 aproveché para ponerle música. Por cierto, únicamente menciono a mis dos primeros nietos porque los otros cinco no habían nacido. Ahí se las dejo", reza el video que colgó Héctor Bonilla con su sello de siempre.

“Y bien, mis hijos tres mi testamento yo nunca he sido práctico misterio y sin fortuna el más afortunado dueño de nada, voy al cementerio. Encuerado tranquilo enamorado, pues tengo una mujer que amo con creces y que es la dueña de todo lo mío vamos pegados como los siameses para el solar y para el desafío, hoy llueve otro play según entiendo, se dice actuar y de eso estoy viviendo yo vivo de jugar y voy diciendo yo no soy mi pasado”, le cantó el malogrado artista a sus hijos. 

“Yo no soy mi futuro. Yo estoy siendo no quise ser el nombre de una esquina o excusado de pájaros estatua. Así que, cuál herencia algún consejo o moralejas recomendaciones mis huesos mis arrugas, mi pellejo, mis libros, mi guitarra, mis calzones... Como los animales, por instinto, les dejo mis aciertos y fracasos todas mi miedo cuando solo pinto con el valor de no bajar los brazos y alguna petición cuando me entierre si van a ser mis órganos donados nos avergüencen cuando los entre", continuó con ironía Héctor Bonilla

El colofón dice así

“Porque voy a dejarlos muy gastados una caja de pino muy barata y algo será de mí la hierba fresca, que nutrirá mi pudrición sensata en vez de pervivir no me agrotezca y el epitafio que estarán pensando, por favor, no una frase almíbarrada, se acabó la función, no está en chingando, el que me vio, me vio. No queda nada”, concluyó la musical carta/testamento del entrañable Héctor Bonilla.